Etiquetas

,

1989johncephas
John “Bowling Green” Cephas, cantante y guitarrista del sur de Estados Unidos, tomó su apodo en la ciudad de Virginia, lugar donde era parte de audiencias góspel. Cephas, criado en una familia profundamente religiosa, creció junto a su abuelo quien vivía contando historias de los antepasados esclavos en la costa oriental. Aprendió el canto gracias a su madre quien formó varios coros de la iglesia y empujó al pequeño John a la carrera de los blues.

John Cephas practicaba el piedmont style, un estilo conocido como fingerstyle blues o de Costa Este, que se caracteriza por un enfoque fingerpicking en la guitarra, en el que de manera regular se iba alternando el dedo pulgar, que realizaba los bajos en las últimas cuerdas, y los demás dedos que entrelazaban melodías con un patrón rítmico sincopado. Su sonido viene de la emulación de un piano, instrumento que servía para las noches de “after hours” muy popular por aquellos tiempos, pero su difícil transporte de club en club, hizo a los bluesman de la época adoptar las cualidades de su sonido en la guitarra.

Este estilo se distingue de los más populares como el Mississippi, gracias a su ragtime que reduce su ritmo al estar frente a una banda de blues eléctrica. Es por eso que el piedmont es considerado anterior al country y como raíz formadora de otros estilos como el rock and roll, por su innovador estilo “saltarín”.

Como buen cultor del género, aprendió la técnica del fingerpicking a manos de su primo David Taleofero, un conocido guitarrista de Carolina del Sur. Ellos comenzaron a imitar la música ragtime de la época como Blind Boy Fuller, Blind Blake, The Rev. Guy Davis, Blind Lemon Jefferson, pero fue Tampa Red quien influenció fuertemente al guitarrista de Virginia debido a su tendencia a la evolución. Es más, luego de ser uno de los más importantes del piedmont, Tampa Red se mudó a Chicago para influir en la música de Muddy Waters y Robert Nighthawk.

Con tan sólo 9 años de edad, Cephas ya recorría los campos de algodón con la seria intención de evangelizar al resto de la población. Más tarde ingresó al ejército americano para luchar contra los coreanos en el invierno de 1951. Trabajó como cantante profesional evangélico, carpintero y pescador en el Atlántico. En la década del 60 estaba empezando a ganarse la vida con su música, pero no fue hasta los 70s, cuando el pianista Big Chief Ellis lo contrató para tocar la guitarra en su banda. Cephas aparece como sideman de Ellis en sus discos para el sello Trix.

En 1977, se asoció con la armónica asistente de Phil Wiggins después de que los dos se reunieron en el Smithsonian Folklife Festival Nacional en Washington, formando uno de los dúos más importantes del género, siendo comparados con Sonny Terry & Brownie McGhee, por la versatilidad en los tonos y ejecución de su acompañante. Desde este momento, Cephas & Wiggins comenzaron a hacer historia y fueron reconocidos por la comunidad internacional de blues como “los principales exponentes de tidewater”, blues tradicional, un sub género de mucha repercusión en Virginia (según cuentan los reportes del sello Alligator).

Ya en 1987 fueron designados como la mejor dupla blusera en los W.C Handy Awards (hoy llamados premios Blues Music, una especie de Grammy del estilo). A fines de la década, John Cephas recibió la beca del Patrimonio Nacional, que le dejaba enseñar su arte a la gente joven del sur de Estados Unidos y más tarde el “National Endowment for the Arts”, un reconocimiento a su longeva carrera por entonces. Al momento de recibir estos honores, Cephas publicó en su página web: “Más que nada, me gustaría ver un resurgimiento del país por blues en la gente… Más personas van a los conciertos, pero me gustaría verlos aprender la técnica más clásica del blues y anterior al rock and roll”.

Convertido ya en toda una leyenda del country music, Cephas grabó dos discos para el sello alemán L & R, los títulos eran “Living Country Blues” y “Sweet Bitter Blues”, pero el deseo de trabajar en forma solitaria aún era latente y junto a Flying Fish Records registró “Dog Days of August”, trabajo que lo llevó a ganar un W.C Handy por el mejor álbum de blues tradicional del año.

Pero, sin lugar a dudas, que su éxito comercial y las giras alrededor del mundo llegaron en los 90s, cuando Bruce Iglahuer lo ficha en su sello Alligator para grabar sólo un registro. Éste fue “Cold Down”, que gracias a la crítica especializada lo llevó a grabar tres discos más, donde medios como Jazz Time decían: “Cephas & Wiggins son la joya pura del país”. O Guitar Player que afirmaba que eran “muestras blues acústico, a la medida, exquisito y sincero”… eran un verdadero éxito dentro del nicho al cual representaban.

Para 2002 la sorpresa vino con “Somebody Told The Truth”. Una de sus canciones favoritas fue el single que abría el disco, “Stack and the Devil”. Sobre esto, siempre decía entre risas: “He oído algunas historias del Sr. Stack y la señorita Diablo, pero no puedo cantar mucho, porque Phil Wiggins es demasiado joven y debo protegerlo”.

Como todas unas estrellas del piedmont blues, recorrieron el mundo tocando en miles de festivales y siendo embajadores de la música americana en el festival country de Moscú. Para 1997, su fama había sido tan grande, que Bill Clinton los invitó a tocar en la Casa Blanca. Según comenta Greg Kimball, presidente de la Sociedad de River City Blues, “él habló de viajar por todos los rincones del planeta y la única parte que no había visitado fue la Antártida… gran parte del tiempo viaja bajo la mirada del Departamento de Estado, pues se preocupaban de la difusión de la influencia de su estilo de guitarra en todo el mundo. Es un legado muy sorprendente”.

Su alma descansa para siempre en los parques de Washington, donde no pararon los tributos en su memoria en el Museo de Historia Natural. Es que John Cephas era más que un simple músico de blues, era parte de todo el pueblo americano que le entregó todos los reconocimientos existentes en vida y que nunca olvidó la importancia del carismático Cephas en la enseñanza y evangelización de la música del alma.

Un tipo que vio sus tendencias enarboladas al máximo cuando escuchó la guitarra de Chuck Berry y se dio cuenta que su paso por el blues no fue casual. Uno de los últimos herederos directos de Big Bill Bronzy y Brownie McGee dijo adiós al mundo del blues, pero, desde hoy, su nombre comienza a sonar como una verdadera leyenda.

FUENTE